Las compras en línea se consolidaron como parte de la rutina en la región. Cada año, más personas eligen resolver desde el celular lo que antes implicaba salir de casa, y las cifras del sector reflejan ese cambio.
Qué impulsa la tendencia
El acceso a internet móvil, la llegada de nuevos medios de pago digitales y una logística que mejora poco a poco explican buena parte del crecimiento. También pesa la comodidad: comparar precios y recibir en casa se volvió natural.
Desafíos que quedan
La confianza sigue siendo clave. Temas como la seguridad de los pagos, los tiempos de entrega y la atención posventa marcan la diferencia entre una tienda que fideliza y otra que pierde clientes.
Todo indica que la tendencia continuará. Para los consumidores, significa más opciones; para los comercios, el reto de ofrecer una experiencia confiable de principio a fin.
