El término VPN aparece en todos lados, pero pocas veces se explica con claridad. En esencia, una VPN crea un “túnel” cifrado entre tu dispositivo e internet, ocultando parte de tu actividad a terceros.
¿Para qué sirve realmente?
Su uso más útil es proteger tu conexión en redes wifi públicas, como las de cafeterías o aeropuertos, donde otros podrían intentar interceptar tus datos. También ayuda a mantener más privacidad frente a tu proveedor de internet.
Lo que una VPN no hace
No te vuelve invisible ni anónimo por completo, y no sustituye a un buen antivirus ni al sentido común. Si entregas tus datos en un sitio falso, la VPN no te protege de eso.
¿Vale la pena? Si te conectas seguido a redes públicas o valoras tu privacidad, sí. Para el uso doméstico en tu red de confianza, su beneficio es más limitado. Elige siempre proveedores con buena reputación y políticas claras.
